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MI EXPERIENCIA CON LA COPA MENSTRUAL

Por: Ester Álvarez Guillén
Imagen de Ester Álvarez G.


Hace tiempo que recomiendo la copa menstrual porque me parece un método con grandes ventajas, a pesar de que aún es bastante desconocida.

Lo que más se destaca de la copa es que, al estar hecha de silicona médica, se trata de un método mucho más saludable que compresas o tampones, pues la vagina absorbe sustancias químicas muy fácilmente. Gracias a este material, la copa menstrual respeta la flora vaginal, evitando infecciones y no produce olores.

Otro aspecto muy importante para decantarse por ella, es que resulta con diferencia bastante más económica que otros métodos, ya que una copa menstrual puede durar hasta 10 años. Esto, sin duda, también contribuye en gran medida con el medio ambiente.

Pero más allá de esas ventajas, que deberían ser suficientes para animarnos a todas las mujeres a conocerla, el inicio no siempre resulta un camino de rosas, lo que no significa que no merezca la pena, y es por ello que os voy a contar mi propia experiencia.

Si bien es cierto que para muchas mujeres descubrir la copa menstrual es un gran acierto desde el principio, cada mujer es distinta y cada cuerpo funciona de manera diferente y a veces la copa requiere un moderado proceso de adaptación.

En mi caso, he tardado varios meses en aprender a usarla correctamente, y tengo que admitir que en muchas ocasiones he querido tirar la toalla, aunque me alegro de no haberlo hecho. 

Para introducirla, si se pone un poco de lubricante no tiene por qué haber ningún problema. Se dobla con los dedos, de cualquiera de las dos formas que te muestro en el vídeo a continuación, y se mete en la vagina. 




Pero colocarla correctamente no es tan fácil como parece. Yo tenía la sensación de que no se quedaba totalmente abierta y luego tenía pérdidas de flujo menstrual. Para solucionarlo he tenido que aprender a girarla un poco con los dedos una vez introducida, lo que resulta un poco engorroso, por lo que es necesario disponer de un baño adecuado donde poder lavarse.

Por otra parte, las primeras veces que me la puse tuve una sensación incómoda durante un rato, como de presión en la vagina (al parecer no era a la única que le ocurría). Con el tiempo esa molestia ha ido desapareciendo, quizá porque me he ido acostumbrando o porque la copa, con el uso, ya no está tan dura como al principio. 

Otro problema que se me presentó fue a la hora de sacarla. Al principio me resultaba tan complicado que me desesperaba. No la alcanzaba bien o se me escapaba al tirar del rabito. Puse en práctica algunos consejos que me dieron como empujar hacia fuera con los músculos de la vagina y quitar el efecto vacío haciendo presión en la copa con un dedo. También el hecho de estar en una postura cómoda y relajada es fundamental, de manera que poco a poco me va resultando más fácil quitármela.

Imagen de Nana Luna.
En conclusión, lo que me gustaría transmitir con este post, es que el uso de la copa menstrual no resulta un proceso igual para todas las mujeres. En general, aunque unas más y otras menos, todas necesitamos un aprendizaje y un tiempo de adaptación.

Si empezamos a usarla pensando que todo serán ventajas quizá nos podemos llevar un chasco y desistiremos a la primera de cambio. Por ello creo que es importante tener muy claro que igual nos va bien desde el principio, pero es posible que tengamos que esforzarnos para aprender a usar la copa y, sobre todo, necesitaremos conocer nuestro cuerpo muy bien. También es preciso vencer el pudor a la hora de meterse los dedos en la vagina, pudiendo incluso llenarte de tu flujo menstrual. Si bien es verdad que creo que para cualquier mujer enfrentarse a ese tabú siempre es positivo. Al final, usar la copa menstrual puede llegar a ser una manera de reconectar con tu ciclo menstrual.

Si eres usuaria de la copa menstrual te animo a dejar un comentario contando tu propia experiencia, dificultades, consejos, dudas... o lo que quieras, para que nos beneficiemos todas.

Y si aún no la has probado, en el siguiente enlace puedes encontrar más información: http://www.silkandebony.com/aula-escondida/copa-menstrual

7 comentarios:

  1. La idea está muy bien para cuando se está en casa o se va a volver a tiempo para el cambio. Porque ponerse con malabares en baños de locales de ocio, centros comerciales, o en muchos casos incluso los servicios del trabajo no es lo más cómodo. No hablar ya de salir del zulo del váter hacia los lavabos a enjuagar el artefacto para guardarlo. Entiendo que habrá que llevar en el bolso uno de recambio limpio, para salir lista y no tener que entrar de nuevo a terminar la operación.

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    1. En efecto, esa creo que es la principal desventaja de la copa menstrual, la necesidad de usar un lavabo adecuado. Lo bueno es que como la puedes llevar durante muchas horas, por lo general no te va a pillar fuera de casa. La idea de llevar una de recambio limpia es una buena opción por si acaso. Gracias por tu comentario. Saludos!

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  2. Yo todavía no me he animado a usarla, pero reconozco que me pica el gusanillo porque solo leo y oigo ventajas.
    Gracias por compartir con todas tu experiencia.
    Besicos

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    1. Mil gracias por tu comentario, Mary. Yo creo que tiene muchas ventajas sí, pero también algunos inconvenientes. Sobre todo depende de cada mujer... Yo he oído opiniones de todo tipo. Si te animas a probarla me encantará conocer tu propia experiencia. Besitos!!

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  3. Hola Esther! Y hola a todas tus lectoras.

    Gracias por todos tus posts. Y este en especial, porque a pesar de ser un hombre, siempre he tenido la curiosidad de cómo funcionan y si son tan maravillosas como los anunciantes dicen. Lo que más me gustó, es que nos cuentas lo bueno y lo malo. Y cómo solucionarlo. Reconectar con el ciclo menstrual se me hace muy importante y me da mucho gusto que ya no sea tan tabú para muchos en la sociedad.

    El que la experiencia dependa de cada mujer, crees que sea porque aún son muy nuevas en el mercado? Yo le comenté a una amiga sobre estas, y me comentó que jamás las usaría pues tener eso ahí, hace que la sangre se coagule y se produzcan dentro del cuerpo más bacterias. Obviamente yo no sé nada, por eso te pregunto, pero yo creo que esto que dice está muy equivocado.

    Sé que es un tema de y para mujeres. Así que gracias por leerme.
    Lindo verano!
    Gael

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    1. Estimado Gael, mil gracias a ti, como siempre, por seguir este blog y enriquecer mis posts con tus comentarios. Incluso en este que habla de un asunto que en un principio puede parecer solo para mujeres, pero que no lo es, en absoluto, pues para muchos hombres la menstruación aún es un tema tabú y desconocido. Por otra parte, la copa menstrual no es tan nueva como pensamos, sino que ya hace décadas que existe, sin embargo, no se han dado a conocer lo suficiente (supongo que a las grandes empresas de productos higiénicos no les interesa que tengan éxito pues perderían mucho dinero). En cuando a lo que te comentó tu amiga, ciertamente está equivocada. Con los tampones sí que existen mucho más riesgo en ese sentido, e incluso las compresas, al contener productos químicos, dan lugar más fácilmente a proliferación de bacterias y olores. ¡Feliz verano también para ti! Un abrazo.

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    2. Hola doctora. Muchas gracias por tu respuesta. Es muy cierto lo que dices. A muchos hombres aún les cuesta mucho hablar y querer saber, aprender y entender la menstruación. Y de las copas menstruales, no sabía que llevaban décadas! Yo pensaba que eran muy nuevas y más en México (yo supe de ellas hace máximo un año) y como dices su compra por lo que me ha tocado ver no es tan sencillo pues no están disponibles como los demás productos. Muchas gracias. Abrazos

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